El Apoyo Conductual Positivo es un enfoque para hacer frente a los problemas de conducta que implica remediar condiciones ambientales y/o déficits en habilidades (Carr, 1995).
Es un planteamiento con entidad propia que integra características técnicas del análisis conductual aplicado y se fundamenta en valores centrados en la persona. No es tanto un proceso de seleccionar una intervención, como la construcción de un conjunto comprehensivo de procedimientos.
Los principios del Apoyo Conductual Positivo implican que: 
La conducta problemática tiene una función para la persona.
La conducta problemática está relacionada con el contexto.
Una intervención eficaz está basada en la comprensión de la persona, su conducta y contexto social.
El plan de apoyo debe tener en cuenta los valores de la persona, respetar su dignidad y aceptar sus preferencias y aspiraciones.